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COLECTIVOS CULTURALES CONVOCAN A UN DIÁLOGO ABIERTO CON LA INSTITUCIONALIDAD CULTURAL

“La Colectiva Mujeres, Acción” y ocho colectivos se reunieron el pasado domingo 26 de junio, en rueda de prensa, a la que denominaron “Diálogo abierto con la institucionalidad Cultural”.

Un foro para expresar su desacuerdo con respecto al Decreto Presidencial 1039, dictado el 8 de mayo, de este año, en el que fusiona el Instituto de Cine y Creación Audiovisual (ICCA), y el Instituto de Fomento de las Artes Innovación y Creatividades (IFAIC), para crear el Instituto de Fomento a la Creatividad y a la Innovación, cuya entidad entrará en funciones el 8 de julio.

Hoy, 30 de junio, a las 7 de la noche se realizará una reunión de representantes de estos colectivos con el Ministro de Cultura Juan Fernando Velasco.

Para analizar los antecedentes de este Decreto y sus repercusiones Zona Cultura entrevistó al cineasta independiente Juan Martín Cueva, miembro de la Asociación de Documentalistas del Ecuador (ADEC)

 ¿Cuáles son los antecedentes que colectivos están en desacuerdo con el Decreto Presidencial 1039?

Fueron varias Asociaciones y Colectivos, no solo de los cineastas y de los trabajadores del audiovisual, sino también de otros sectores de las artes y la cultura, de las artes escénicas en particular, consideramos necesario, cuestionar esa decisión que se tomó vía Decreto, hace 2 meses, el 8 de mayo, por parte de la Presidencia de la República.

A nuestro criterio, primero no está bien justificado. No tiene antecedentes técnicos, ni un sustento como para tomar una decisión de esa envergadura. Es como desconocer todo un proceso largo de creación de una institucionalidad, de una legislación, de políticas públicas que tomaron muchas décadas.

En el mundo del cine, desde fines de los setenta, los cineastas empiezan a organizar y exigen que exista una legislación e institucionalidad, que se encargue de sostener, apoyar y fomentar la actividad cinematográfica, de producción, difusión, formación en cuanto al cine.

Tomó décadas y finalmente en el año 2006 se logró tener la Ley de Fomento al Cine Nacional, nace el Consejo Nacional de Cine, luego se establece el Ministerio de Cultura, posteriormente a la existencia de la ley de Fomento al Cine Nacional, y 10 años más tarde se expide la Ley Orgánica de Cultura.

Fue un proceso largo, participativo, democrático, complejo, y vía un Decreto presidencial se pretende desconocer todo ese proceso, y empezar de cero, como si no hubiese pasado nada en esta situación de emergencia que tenemos.

Efectivamente, estamos en situación de crisis económica y la idea es optimizar los recursos y utilizarlos de la mejor manera posible.

¿Cuál son las razones para que se hayan fusionado estas dos organizaciones?

Algunos compañeros creen que es un error o capricho. Pero yo personalmente pienso que el gobierno está aplicando al pie de la letra una receta de achicar el estado y el sector público, además debilitar la institucionalidad, en particular la que se encarga de la cultura y aprovecharse de la situación de crisis económica para debilitar todo el Sistema Nacional de Cultura.

La ley orgánica de cultura tiene 3 años de vigencia y exigen reestructuración de instituciones, nuevas normativas especializadas, exigen revisar otras leyes que no tiene que ver directamente con la cultura, pero que tienen que ver con la cuestión tributaria, de aduanas y de seguro social.

Todo ese proceso está abortando por una decisión, que, a mi manera de ver, responde a la voluntad de desentenderse el estado del fomento a la cultura y al arte, y pensar que eso debe ser financiado solamente por la empresa privada, vía estímulos fiscales, pero lo único que hace es priorizar la cultura del espectáculo. Las formas artísticas más comerciales, masivas  en el mercado que ponen en riesgo todo un campo importante para la propia diversidad cultural de nuestro país.

¿Cuál será el pedido puntual que ustedes realizarán al Ministro de Cultura Juan Fernando Velasco?

La idea del espacio es argumentar de lado y lado, es decir quisiéramos escuchar las razones por las que el Ministerio de Cultura considera que es necesario fusionar estas dos instancias, y nosotros también exponer de mejor manera nuestros argumentos.

El pedido concreto es que se derogue el Decreto, se permita marcha atrás, y que no se proceda a una fusión que a todas luces es precipitada, anti técnica e inconstitucional.

Un Decreto presidencial no puede modificar lo que dispone la ley orgánica votada por la Asamblea, aprobada por el legislativo y que para ser revisada o modificada tiene que seguir el mismo proceso.

Siempre es bueno revisar, mejorar, ajustar la licitación, la institucionalidad y las políticas. No queremos que todo se mantenga intacto, sabemos que hay fallas y problemas, pero no puede ser que, de un plumazo, a través de un Decreto se pretenda mejorar algo que ha sido construido con mucho esfuerzo de manera participativa y democrática.

¿Cuáles serán las acciones que se realizarán?

Hay un consenso o acuerdo de casi todos los colectivos de las artes y de la cultura al ver que ese decreto es contraproducente y absurdo, es algo que no debe darse.

Entonces queremos escuchar los argumentos del gobierno. Sabemos que es un gobierno al que le queda muy poco tiempo y eso vuelve aún más absurda la oportunidad del Decreto porque si uno tiene 4 años por delante para operar modificaciones importantes como estas, uno podría entender. Pero cuando le quedan apenas 6 meses en confinamiento y emergencia sanitaria, es el peor contexto para tratar de hacer modificaciones a algo que se trabajó durante tanto tiempo.

¿Pero recordemos que el expresidente Rafael Correa creó una Ley de Cultura en los últimos días de su gobierno?

No fue el presidente Correa, fue la Asamblea Nacional la que aprobó una Ley Orgánica de Cultura que se estuvo debatiendo durante 7 años, tanto a nivel legislativo cuanto a nivel social de la ciudadanía.

Esa ley de cultura se pudo aprobar en la Asamblea, efectivamente el 30 de diciembre del 2016, es decir cinco meses antes del final del gobierno del presidente Correa. Pero no tiene nada que ver, ese no es un Decreto, es una ley orgánica aprobada por un legislativo, después de varios debates, en una comisión especializada y en el Pleno de la Asamblea.

 Eso no es un capricho de Correa, esa fue una ley que fue discutida, debatida y se obtuvo un acuerdo social muy complicado, todos tuvieron que ceder, y al final se logró tener una ley orgánica de cultura después de tantos años. A través de un Decreto se pretende modificar en una parte sustancial que es la institucionalidad, que se encarga del fomento de las artes en nuestro país.

Una de las cosas que se mencionó en la rueda de prensa, es que las dos entidades tanto el ICCA como el IFAIC no han sido tan eficientes. ¿Por qué deben permanecer estas dos instituciones?

No hay que confundir las dos cosas, el ICCA es una institución que tiene 14 años de existencia, desde el 2006 en que se creó vía ley de fomento y se llamaba Cenecin, pero lo único que hizo la ley orgánica de cultura es transformar el CENECIN en ICCA, es decir no es una institución nueva, es más bien una institución que tiene una experiencia que no es fallida, es una experiencia bastante exitosa porque tiene la participación cercana de todo el sector de los cineastas.

Hay evidentemente desacuerdos, existen ajustes, seguramente errores y problemas, pero ha sido una institución de las pocas que hay en el país que se construyó en sintonía con la ciudadanía.

El IFAIC efectivamente es una institución reciente que tiene muchos problemas en su gestión. En mi criterio, el IFAIC no ha funcionado porque el gobierno no ha querido que funcione.

No es que la idea del IFAIC es mala, es tener más bien una institución pública especializada, que se dedique específicamente a lo que es el fomento de las otras artes, que no son el cine audiovisual.

Si el gobierno no está de acuerdo en el espíritu de la ley, no le va a dar los recursos ni financieros ni institucionales para que funcione.

El IFAIC ha sobrevivido a pesar de la oposición del Ministro de Cultura, en particular del primero del gobierno, que no le gustaba el Reglamento de la Ley de Cultura.

Otro de los temas que salió a flote en la rueda de prensa, es que el Ministro había indicado que estas dos se fusionan para optimizar recursos, ¿Qué cree usted?

 Yo pienso que es un argumento bastante débil porque parecería que no tienen la información clara. Es decir, la primera vez cuando los compañeros del colectivo de cine audiovisual se reunieron con el Ministro y Director de ICCA, se mencionó una cifra de 130 mil dólares de optimización de ahorro de recursos. Semanas después el Ministro habló de 600 mil dólares de ahorro.

Que se quiera optimizar o mejorar el funcionamiento de las instituciones, es algo absolutamente lógico o normal y no nos podríamos oponer a eso. Pero si eso significa sacrificar un proceso complicado, en dónde se construyó instituciones que han mejorado su manera de funcionar con el tiempo, y se pretende simplemente que es una optimización de recursos cuando parecería que las razones son de concepción política, de que es lo que debe hacer el estado en cuanto a cultura.

Es el peor momento para desatenderse de la salud, educación, de la cultura.

¿Sería bueno que usted haga el pedido y la gente se una al diálogo abierto con la institucionalidad cultural?

Los colectivos de varias asociaciones de los artistas, sobre todo de las artes escénicas, cinematográficas y del audiovisual nos juntamos para reflexionar y crear un espacio de debate y de cuestionamiento con respecto a las últimas medidas que se están pretendiendo tomar por parte del gobierno.

Uno de los momentos fuertes de este proceso es una convocatoria que se ha hecho para un foro abierto transparente, democrático con el  Ministro de Cultura el martes, a las 7 de la noche, que será transmitido online y que están invitados.