“EL VIOLÍN” OBRA DE LA SEMANA EN LOS MUSEOS CCE

La Casa de la Cultura Ecuatoriana ‘Benjamín Carrión y su Museo presentarán la obra “EL VIOLÍN”, perteneciente al Museo de instrumentos Musicales, el martes 29 de diciembre.

Esta obra pertenece a la Reserva del Museo de la CCE, Patrimonio Histórico y Universal que fortalece la campaña institucional #CCEnTuCasa, y pueden visualizar a través del Sitio web y redes sociales de la CCE: Facebook (@casadelaculturaecuatorianabenjamincarrion), Twitter e Instagram y escuchar por las radios 940AM y 100.9 FM, de lunes a viernes.

SINOPSIS

Martes 29 de diciembre

Obra: El Violín

En el cuadro de la obra de la semana se ve representado el violín, instrumento musical de cuerda de unos 60 cm de largo, formado por una caja de madera hueca y alargada, con un estrechamiento en la parte media y con dos aberturas acústicas en forma de f en el centro, y un brazo (mástil) corto y sin trastes, a lo largo del cual se prolongan cuatro cuerdas y en cuyo extremo se sitúan las clavijas, que permiten afinar el instrumento. Se toca colocándola entre el hombro y el mentón y frotando las cuerdas con un arco.

La genealogía que lleva al violín actual es compleja, debido a que en la historia del surgimiento de las civilizaciones se han encontrado variados vestigios de instrumentos de cuerda que podrían considerarse como antecesores del violín. Varios autores consideran antecesores del violín a instrumentos como: el nefer egipcio, ravanastrón hindú, lira griega, rebab, rota, fidel y laúd; instrumentos de origen asiático y europeo.

Nuestros conocimientos sobre los instrumentos andinos antes de la conquista nos han sido proporcionados principalmente por los descubrimientos arqueológicos del siglo xx: las tumbas precolombinas nos han revelado instrumentos musicales pertenecientes a la familia de los aerófonos, idiófonos y membranófonos (estos instrumentos están también representados en ceramios y dibujos). Los cronistas del siglo xvii (Guaman Poma de Ayala, Bernabé Cobo, Garcilaso de la Vega) nos han legado asimismo dibujos representando instrumentos y relatos sobre el baile y el canto en los tiempos de los incas.

Dentro de las culturas ecuatorianas andinas, el violín cumple un papel fundamental en diversos tipos de celebraciones. Por ejemplo, la música andina actual le debe en mucho a este instrumento la vigencia de melodías antiguas que han podido viajar a través del tiempo, gracias a la memoria oral de algunos violinistas indígenas. En los Andes, se lo practica en casi toda la franja de la serranía ecuatoriana desde la provincia del Cañar en el sur, hasta la provincia de Imbabura en el norte.

Para la cultura indígena de Imbabura, el violín tiene una función específica, eminentemente ritual: “velorios y traslados de cadáveres”. El violín se ejecuta en los “Huahua velorio” o funerales de los niños indios en zonas como Otavalo, Cotacachi, Ilumán, Peguche y otras poblaciones. También fueron conocidos los fandangos. Si el difunto es un bebé, se baila toda la noche el fandango, presidido por los achitatita o padrinos del niño. Éstos son los encargados de llevar al arpista o violinista al velorio. En este caso, el violín ejecuta melodías bastantes tristes a lo largo del ritual, como en el “Huahuahuañui”, música ceremonial para el entierro del niño, en donde la primera parte se ejecuta en los preparativos, y la segunda es una danza en la que bailan los padres y padrinos. (Mullo, 2009). Por otra parte, en la provincia de Chimborazo, los músicos indígenas utilizan el violín para ejecutar en los Sahuari o matrimonios.

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